
Los Lagos de Colón deben su nombre a su ubicación en la comunidad ejidal Cristóbal Colón y abarcan aproximadamente 350 hectáreas. Se han vuelto un destino cada vez más popular entre visitantes nacionales e internacionales por encontrarse en una zona turística de gran atractivo natural. El explorador John L. Stephens describió este lugar como de "salvaje e incomparable belleza".
El río Lagartero forma numerosos lagos pequeños interconectados por canales y cascadas, con aguas notablemente claras de tonos verde y azul; el lago principal se llama "Cristal". Una exuberante vegetación de guanacastles, caoba, cedro y chicozapote convive en armonía con la fauna local, principalmente diversas especies de peces y aves, además de reptiles y mamíferos. El sitio alberga El Lagartero, un antiguo centro ceremonial maya en estudio arqueológico.
Es un destino ideal para los amantes del ecoturismo, que pueden combinar senderismo y campismo con actividades deportivas y de observación de la vida silvestre; también resulta muy atractivo para los aficionados a la fotografía. Se recomienda a los buzos usar equipo apropiado por la considerable profundidad del agua, y considerar que el acceso puede complicarse en época de lluvias por los caminos de terracería.
Desde el Aeropuerto Ángel Albino Corzo de Tuxtla Gutiérrez se llega tomando la carretera hacia Comitán de Domínguez y continuando rumbo a la frontera; conviene planear el recorrido para disfrutar con calma este rincón natural del sureste chiapaneco.






